los capítulos que me correspondían

Hace muchos años conocí en la barra de un conocido restaurante de Bilbao a una mujer cuya obsesión era la de reproducir cada pasaje de los diarios íntimos de Anaïs Nin. Para ella era una especie de rito iniciático que le permitía, decía, disfrutar unas emociones y sensaciones que, de otro modo, siempre le habrían estado vetadas. Viví con ella momentos ciertamente imborrables. Luego le perdí la pista para siempre. Supongo que consideró que los capítulos que me correspondían habían sido ya reescritos.
Fuente: encuesta sobre Hábitos de Compra por Internet de Libros Antiguos y de Ocasión 2005.
Comments so far:
RSS feed for comments on this post.TrackBack URI
Share your thoughts
Line and paragraph breaks automatic, e-mail address never displayed, HTML allowed:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>
Sign up at Gravatar.com to personalize your comments!





Comment by marc
# Wednesday 30/Aug/06,
Magnífico! Me parece estar escuchando al mejor Don Luis de “Mi último suspiro”.