pionentes!

Monday 26/Dec/05

Molt d’anys!

Gin & Tonic

Felicitats des d’un dels darrers bars (dignes d’aquest nom) del Passeig Marítim de Ciutat de Palma, el “Tonic, palma - bristol”.

La llegenda diu que era un dels preferits d’en Lluis Aragonés; si dels seus coneixements futbolístics accepto que se’n discuteixi, respecte a la seva competència en bars no ho toleraré.

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Comments so far:

Comment by Larsen

# Tuesday 27/Dec/05,

Puedo confirmar tal extremo. Palma está lleno de bares en los que uno se siente como en casa y el mentado es uno de ellos. Es un bar que está al principio del aquelarre palmesano. Una larga barra tras unos cristales ahumados permite saborear los gintonics con la sensación de estar haciendo guardia. Quizás por eso “el sabio de Hortaleza” era un asiduo, ya que los jugador del Real Mallorca tienen tendencia a prolongar sus obligaciones más allá del terreno de juego.

Comment by emma b

# Sunday 1/Jan/06,

si usted no discute los conocimientos futbolísticos del señor Aragonés, una torpe chica de provincias mucho menos. Lo que sí puedo decirle es que el nombre de su bar “Tonic, palma-brisol” parece de un relato de Cortázar, del resto me fío de su buen gusto.
Feliz año!

Comment by Larsen

# Monday 2/Jan/06,

Debo confesar que tengo una especial debilidad por el “zapatones” ya que la gente del lugar reconoce que con él en el banquillo el Mallorca jugó el mejor fútbol que se recuerda en mucho tiempo. Puesto que no soy un entendido en la materia, mi filiación “aragonesista” se basa en el buen gusto de mis conciudadanos a los que les reconozco esa virtud – casi única - tan escasa en otro pueblos.
Cortazar, como casi todos los del boom de la literatura hispanoamericana, pasó por la isla. Más concretamente por Deiá, pueblito de hippies. Por supuesto, un bohemio como él nunca llegó a conocer la ruta del gintonic. Ésta surge con los primeros súbditos de la reina que fueron a trabajar a Mallorca, atraídos por el boom turístico de finales de los sesenta y principios de los setenta y propiciado por el tardofranquismo. Gente que fue a trabajar a los puertos deportivos de la ciudad en el mantenimiento y reparación de embarcaciones y también en el ramo de la hostelería. Como cualquier colonia proveniente de las islas, no tardaron en abrir tugurios a lo largo y ancho del paseo marítimo de Palma en los que podían reunirse para tomarse unas pintas de cerveza importada en su justa temperatura, fumar tabaco de contrabando, ver los partidos de rugby y expresarse en el idioma de Shakespeare. El “Tonic, palma Bristol” lo llevan y es regentado por los hijos de aquellos inmigrantes. Bar discreto, como todos los de la ruta del gintonic, (debo advertirle que no sale en ninguna guía) en el que, además de prepararlos correctamente, han heredado la sana costumbre de no aprender español.

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